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    Hace más de 6000 años nació el Imperio Asirio, geográficamente situado al norte de la antigua Mesopotamia, mientras que Babilonia ocupaba la parte sur. Este imperio tuvo una larga vida de unos 1200 años, comprendidos entre el 1813 y el 609 AEC.


    La capital del Imperio Asirio fue Nínive y en ella se encontraba la Gran Biblioteca de Asubanipal, iniciada por el Rey Sargón II sobre el año 722 AEC y ampliada por el rey Asubanipal alrededor del 669 AEC. La biblioteca consistía en una gran colección de tablillas hechas de arcilla de escritura cuneiforme. En estas tablillas, que son copia de otros textos más antiguos, se hace mención a las palabras Quunabu y Qunubu que significan cáñamo y que sirvieron de raíz para dar paso a palabras como cannabis en India, Kannabis en Grecia o Kannab en árabe.


    La palabra Qunubu también aparece en la correspondencia real asiria. En ella, la tablilla nº 368 nos revela su uso dentro de los rituales sagrados de esta religión. En dicho texto, el alto sacerdote Nergalsharrani, respondiendo a la madre del rey ante la solicitud de ésta para conocer los ingredientes que se empleaban en los ritos sagrados, le indica, además de otras plantas resinosas, el cáñamo.


    El uso del cáñamo era extendido en general por toda Mesopotamia. Además de cáñamo, también era común el uso de hachís (martakal) en su medicina. En numerosas tablillas se documenta el uso de raíces de cáñamo en caso de partos difíciles, hervida la planta entera para su uso como enema o en friegas en forma de aceite de semillas o cremas elaboradas con la planta. Las semillas tostadas se administraban para calmar temblores en los miembros, mientras que una mezcla de harina y cáñamo servía como antídoto.


    El cáñamo sirvió también para crear una cerveza proveniente de los cañamones de la planta sin efecto psicoactivo que servía para aliviar los dolores de la menstruación femenina.


    Los Asirios fueron los inventores de la astrología y entre sus festividades encontramos el Festival de Akitu, que incluía una ceremonia en la que el Rey era duramente abofeteado para humillarle y que no olvidase que estaba al servicio del Dios Marduk para ocuparse de forma adecuada de su pueblo. Este festival duraba doce días y comenzaba durante la primera luna nueva tras el equinoccio de primavera (marzo/abril), casualmente cuando se aconseja el cultivo de la marihuana en el hemisferio norte.


    A diferencia del optimismo de los egipcios, que creían en la vida después de la muerte, los asirios vivían con miedo permanente hacia los espíritus malignos y la muerte. Creían que dichos espíritus eran los causantes de las enfermedades y por tanto debían combatirlos mediante hechizos mágicos y encantamientos. En las recetas para librarse de estos demonios aparecía un término que sería el equivalente a “marihuana médica" y explicaría como ahuyentarlos, tanto a ellos como a las enfermedades que traían consigo.

     


    Cabe destacar el famoso poema de Gilgamesh, considerado la obra literaria más antigua de la humanidad y que fue muy influente en la cultura asiria. En este, se relata el viaje del protagonista en busca de la inmortalidad y su encuentro con el árbol de la vida, que tiene a su vez correspondencia con el cannabis. De ello hablaremos en nuestro próximo artículo.


    BIBLIOGRAFÍA

    http://antiquecannabisbook.com/chap1/Asyria.htm

    http://www.infocannabis.org/era-cannabis-el-arbol-de-la-vida/

    “Los estados alterados de consciencia y su papel en las culturas de la antigüedad”. DANIEL BECERRA ROMERO

    “La biblia del cannabis”. CHEMA FERRER

    "Marijuana Medicine: A World Tour of the Healing and Visionary Powers of Cannabis". CHRISTIAN RÄTSCH