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    PARAMETROS GENERALES
    En la etapa de prefloración con una lupa podemos detectar los primordios o flores tempranas que dan paso a la floración propiamente dicha cuando la planta llegue a su adultez. El cannabis es una planta dioica, lo cual quiere decir que podemos dividir las plantas en dos sexos: hembra y macho. En cuanto detectemos que una planta es macho hay que eliminarla, a no ser que queramos hacer nuestros propios cruces u obtener semillas; en tal caso deberás aislar la planta macho de las hembras para que estas no lleguen a polinizarse de forma accidental.


     

    Planta masculina (A) Planta femenina (B)
    1. Flor con estambres 5. flores pictiladas con brácteas
    2. Antera y filamento 6. flores pictiladas sin brácteas
    3. Estambre 7.Ovario flor pistilada
    4. Granos de polen   


    Cómo podemos observar en la fotografía ambas plantas tienen flores, en el caso de la planta macho tiende a mostrar su preflores en forma de pequeños saquitos que se forman en los entrenudos de la planta. En otros casos ya entrada la floración en una planta hembra no debemos confiarnos porque si descubrimos unos pequeños platanitos que despuntan de la parte floral hacia arriba, estaríamos ante otra variedad de flores masculinas que puede estropear nuestra cosecha, si esto ocurre podemos quitar estos platanitos con unas pinzas, pero si siguen saliendo la mejor solución es tratar la planta como un macho y cortarla para impedir que polinice a las hembras. Las flores femeninas están compuestas por cogollos y los pelitos que sobresalen pueden ser de variadas tonalidades (blancos, naranjas, azulados).


    Durante el periodo de floración debemos cambiar el abono que usábamos durante el crecimiento, más rico en nitrogeno como vimos en el post del crecimiento vegetativo. Ahora en la floración conviene usar un abono de floración rico en fosforo y potasio para lograr flores (cogollos) más abundantes.  Además, existen otros estimuladores de floración ricos en micronutrientes, fitohormonas y quelatos que ayudan a mejorar las características organolépticas  de la planta: más resina, potenciadores del sabor, mejor aroma y una floración más compacta.


    FLORACIÓN EXTERIOR
    En algunos puntos de la geografía el clima permite cultivar todo el año, pero en un cultivo estándar de primavera a otoño en el hemisferio norte la floración comienza entre principios de julio y finales de julio, acabando entre mediados o finales de septiembre las mas rápidas como por ejemplo la mayoría de las indicas e híbridos con alto porcentaje de indica,  sin embargo las sativas e híbridos con alto porcentaje de sativa pueden alargar su floración hasta mediados o finales de noviembre. 


    Cómo hemos explicado es importante tener en cuenta el modo en que la climatología puede afectar al desarrollo de nuestra planta, por ello debemos pensar que la floración sucede en verano y en algunos lugares el calor puede ser más extremo que en otros, por tanto en lugares de altas temperaturas debemos proteger las raíces de nuestras plantas  en maceteros que sean grandes o de color blanco (maceta cuadrada blanca o maceta redonda blanca) para que absorban menos calor o utilizar smart pots para airear las raíces y realizar una poda natural en ellas. Un truco es elevar el tiesto o maceta un poco del suelo con pequeños calzos y mantener una separación con paredes que emiten calor y no permiten las corrientes naturales de aire. Los riegos debemos realizarlos por la noche para evitar la evaporación y para que la tierra no se caliente en exceso, ya que el agua tiene una alta conductividad. Por otro lado tenemos que tener en cuenta que los meses de septiembre a octubre son más frescos pero más propensos a lluvias, tormentas o vientos, para este hecho debemos se previsores y sujetar las plantas con cuerdas al suelo o arboles; resguardarlas del viento y la lluvia ya que esta última puede favorecer la aparición de mohos que pudran los cogollos. 

     

    • Control de plagas
      Para el control de plagas es mejor realizar un control previo mediante insecticidas preventivos como el aceite de neem antes de la floración o justo al principio, También podemos usar productos a base de bacterias como bactobloom que a la vez que facilitan la alimentación de la planta las protege del ataque de patógenos en las raíces. En este caso la máxima de más vale prevenir que curar cobra un sentido real, ya que si durante la floración tenemos la mala suerte de tener una plaga deberemos usar productos insecticidas que pueden alterar tanto la calidad como la cantidad de nuestra cosecha.

     

    FLORACIÓN INTERIOR
    Las plantas son sexualmente adultas entre la cuarta y sexta semana de crecimiento. Este es el momento en el que debemos cambiar el fotoperiodo de 18 a 12 horas para potenciar la floración. Hemos visto que algunas especies sativas su floración es más lenta, para ayudar a compactar sus floración y evitar cogollos blandos y espigados durante las últimas semanas podemos aventurarnos en reducir la luz que reciben a 11 ó 10 horas. Según van tomando forma los cogollos tenemos también que reducir paulatinamente la humedad del ambiente en un ratio entre el 40% y el 55%; aumentar la ventilación y mantener una temperatura optima entre 19-25ºC para evitar mohos y hongos que arruinen nuestra cosecha. 

     


    FLORACIÓN PLANTAS AUTOMATICAS
    La característica fundamental de estas plantas  es que son de un tamaño más pequeño y de floraciones más rápidas, por tanto sus necesidades aun siendo cultivadas en exterior o interior son diferentes a las plantas foto dependientes o ciclo clásico.

    La necesidad de nutrientes de las plantas automáticas es más baja, Por ello, si usamos un abono de cannabis clásico debemos  emplear una dosis más baja que la sugerida por el fabricante. También podemos usar un abono específico para plantas automáticas


    MITOS  Y LEYENDAS
    Hemos creado este apartado para discernir entre mitos y leyendas que corren por la red y son falsos, sin fundamentos científicos y además peligrosos para nuestro cultivo y que con toda seguridad si los ponemos en práctica echaremos a perder gran parte de la potencialidad de nuestro cultivo o en casos más graves toda la cosecha. Algunos de ellos son: “Arrancar hojas, no regar y dañar la planta haciendo cortes en ramas o tallo” no sirve más que para estresar la planta, debilitarla y reducir su producción. Las hojas son necesarias para la producción de clorofila y que la planta esté sana y fuerte, es completamente falso que al quitar las hojas los cogollos se hagan más grandes, lo que ocurre es que al deshojar una planta hay un efecto óptico que hace parecer que el cogollo es algo más grande, pero no es más que una ilusión óptica. Y estas malas prácticas afectan al rendimiento de la planta y a la calidad de la hierba. No debemos confundir cortar una planta o partes de ella con realizar una poda que es un proceso guiado. 
    Lo que realmente nos debe preocupar es proporcionar una correcta alimentación e hidratación al cultivo de principio a fin. 


    Fotos cortesia de paradise-seeds