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    En este post vamos a ver en qué consiste un cultivo hidropónico. La palabra hidroponía viene del griego agua + labor. En la antigua Roma ya era utilizado en la cosecha de vegetales. Cuando hablamos de un cultivo hidropónico nos referimos a que no se realiza con materia orgánica como lo sería la tierra, sino en otros materiales de características inorgánicas como pueden ser la vermiculita, la lana de roca o la fibra de coco entre otros, actuando como soporte y será la solución nutriente rica en minerales la que alimente a la planta sin necesidad de suelo natural u orgánico para prosperar. La ventaja de realizar un cultivo hidropónico radica en que se optimizan los cultivos a lo largo del año, ya que las cosechas tardan menos tiempo en madurar y aumenta la producción; también se ahorra en agua porque es más difícil que se evapore y se ahorra en nutrientes porque estos no se desperdician; además de  necesitar menos espacio para el cultivo, pero debemos tener en cuenta que es algo más complicado por  las cuestiones técnicas que hay que aprender a controlar como los niveles de pH, la electroconductividad (EC), la dosificación de los nutrientes y la temperatura. Y el coste al principio es algo más elevado.  
    Sistema hidropónico: Lo primero que tenemos que utilizar es una solución acuosa o un sustrato inerte, no orgánico como la tierra. Los más comunes son el sustrato de coco, la vermiculita, la lana de roca o la arlita. Por tanto, los nutrientes son añadidos al agua o al sustrato mediante el riego y es el cultivador y no la tierra quien los distribuye. 
    Algunos tipos de sustrato:

     

    A) Fibra de  coco
    B) Vermiculita
    C) Lana de roca
    D) Arlita
    E) Mapito
     

    Existen varios tipos de cultivo hidropónico:
     

    Cultivo por goteo: Necesitamos un depósito con una bomba de agua conectado a un temporizador para regular el flujo de nutriente en cada toma. Colocaremos unas bandejas de plástico con planchas de lana de roca o similar y sobre esta dispondremos la planta enraizada a su vez en tiestos de lana de roca. De esta forma logramos que el agua de una planta se redistribuya entre las otras plantas antes de volver al depósito inicial. La irrigación se hará mediante un tubo central con derivaciones a cada tiesto para una mayor eficiencia en el transporte de nutrientes. 
     

    Flujo y reflujo: Este sistema es idóneo para conseguir plantas pequeñas pero muy frondosas. Colocaremos las plantas dentro de una bandeja de cultivo repleta de arlita y bajo esta tendremos el tanque de agua con los nutrientes. En realidad funciona como el drenaje de un pantano. El agua sube empujada por la bomba motor, inunda la bandeja de cultivo y regresa al tanque por unos pequeños orificios. Algunos de estos sistemas hidropónicos ideales para principiantes y profesionales son el Dutch Pot y el Panda, y si quieres algo más económico dudes en hacerte con el aquafarm, muy fiable y fácil de utilizar. 
     

    DWC System (Deep water culture): Las plantas son colocadas en unas macetas especiales de rejilla y sujetas por bolitas de arcilla (arlita). Las raíces de las plantas han de estar sumergidas en un tanque con la solución  nutriente. Para evitar que las raíces se pudran dentro del tanque debemos instalar un dispositivo llamado piedra difusora u oxigenador de acuarios que como su nombre indica sirve para oxigenar el agua y mantenerla sana, libre de bacterias que harían enfermar nuestras plantas.

     (DWC System)

     

    A un precio muy razonable puedes encontrar el DWC Pot que destaca por la sencillez de su manejo y porque es un aparato muy silencioso apto para plantas madres y plantas en fase de floración.

     (DWC Pot)

     

    NFT Nutrient Film Technique: Es una técnica que aúna varias de las tipologías anteriores. Donde el compuesto acuoso oxigenado llega a la bandeja de macetas que colocaremos dándole la inclinación suficiente para que vuelva a caer al depósito para ser nuevamente oxigenado y conducido a las plantas. Es un circuito circular cerrado donde el agua está en constante movimiento para garantizar la nutrición de las plantas. El sistema que nos proporciona el Grow Tank NFT es muy sencillo de instalar consiguiendo cosechas más rápidas y abundantes.

     (Grow Tank)

     

    Y luego tenemos por último la Aeroponía del griego aereo (aire) y ponos (trabajo) donde no existe ningún tipo de sustrato y serán unos pequeños aspersores los que nebulizaran agua constantemente sobre la raíz aérea de la planta. La ventaja de la aeroponía es una oxigenación mayor de las raíces de la planta pero es necesario tener mucha experiencia en esta área de cultivo. La aeroponía es perfecta para estimular el crecimiento logrando plantas de gran tamaño, a la vez que se  obtienen cosechas mayores que al plantar en tierra o en agua, pero debes ser extremadamente cuidadoso para que las raíces de la planta estén adecuadamente oxigenadas y vaporizadas.
    Los sistemas aeropónicos tipo  Aerofarm o el propagador Xstream nos parecen prácticos y eficientes en su uso con un diseño optimizado para su propósito.
     

     

    En resumen la importancia de estos sistemas hidropónicos es la correcta oxigenación del compuesto acuoso donde van disueltos los nutrientes que servirán de alimento para la planta y partir de un agua limpia e ir añadiendo nosotros las sales que son necesarias para controlar la Electroconductividad en adelante (EC). La EC se puede medir en varias unidades, por tanto os dejamos una tabla de conversión muy útil para saber las equivalencias de las diferentes unidades de medida.

    Para saber la EC de una solución debemos usar un medidor como los que encontraras en nuestra web.

    Lo ideal para comenzar a preparar la solución nutriente es partir de un EC bajo y poco a poco ir añadiendo más fertilizante hasta alcanzar la EC deseada:
    Para Esquejes 0.4-0.6
    Plantones: 1.2-1.5
    Crecimiento y floración: 1.5-2.2
    Debemos tener presente que el fertilizante que usemos no debe ser el abono orgánico que usamos en los cultivos en tierra a no ser que el fabricante lo recomiende expresamente, pero por regla general utilizaremos fertilizantes indicados para este fin.

    El nivel de pH del agua debe ser ajustado periódicamente entre 5.5 y 6.5 para ello puedes usar un medidor de pH. Para cultivos grandes recomendamos el uso de medidores continuos que faciliten el trabajo de control y no tengas que estar midiendo todo el tiempo manualmente. Nosotros hemos probado el Medidor EC eco406 y nos ha gustado mucho:

     (Medidor EC eco 406)

     

    TIPOS DE AGUAS:
     
    Agua blanda: Llamamos agua blanda cuando su electroconductividad está por debajo de 0,4 EC
     
    Agua dura: Llamamos aguas duras cuando su electroconductividad está por encima de 0,4 EC
    Durante el cultivo de la planta debemos variar la electroconductividad del agua, por ello cuando la planta acaba de brotar la EC ideal es de 0,4, pero según  va creciendo debemos aumentar la EC hasta 0,8 EC ó 0,9 EC. Cuando la planta este en un proceso de crecimiento vigoroso  se aumentará entre 1,2 EC ó 1,3 EC y al alcanzar la floración  hasta 1,6 EC ó 1,8 EC y en algún caso si la planta fuese muy muy sativa podríamos llegar incluso hasta 2 EC, pero esto último no es frecuente.
    Hay que tener en cuenta que si el agua es blanda tendremos que enriquecer con sales de calcio y magnesio, por el contrario, si el agua es dura habrá que usar un aparato de osmosis inversa. En muchas ocasiones estos aparatos reducen la EC hasta niveles realmente bajos (0,01) y entonces debemos añadir agua del grifo reposada previamente entre 24 y 48 horas y así alcanzaremos una EC  más adecuada como es el 0,4 y después iremos añadiendo los fertilizantes adecuados al agua para obtener la EC idónea.